Holy Motors: la metáfora del cine, el teatro y el hombre contemporáneo

Cuando se piensa en la ciudad y en la vida del hombre contemporáneo, quizá se acuda a una narrativa literal de su cotidianeidad, una exposición de los principales escenarios y una historia que refleje algunos de los sentimientos, angustias e inquietudes del hombre actual. El cine como expresión artística permite mostrar dichas temáticas desde la particular mirada de quien la hace.
Consciente de lo anterior Leos Carax presentó en el 2012 una película que habla de: la ciudad, el teatro, el cine, el hombre contemporáneo, la música, la vida, la muerte, entre otros, acudiendo a ese lenguaje narrativo pero desde una aproximación nada convencional. Holy Motors evade el tratamiento usual para dichas producciones que se piensan la situación del hombre actual y propone una mirada metafórica, abordada con acierto desde diferentes apuestas técnicas y narrativas que la presentan como una de las películas más interesantes de los últimos años.

Aunque Holy Motors se estrenó en el 2012, en Colombia tuvimos conocimiento de ella gracias al XII Festival de Cine Francés realizado en el 2013. La película no sólo cautivó al público, sino que nos ofreció a quienes asistimos a su saludo, una oportunidad de leer nuevas formas a la hora de hacer y ver cine. La película inicia con la aparición Le Dormeur (Leos Carax) quien despierta en una sala de cine (hecho que no en vano es protagonizado por el mismo director), después de esta breve intervención, el filme se centra en mostrar un día en la vida de Óscar (Denis Lavant), quien tiene un trabajo poco convencional , en el que debe acudir a diferentes citas; cada una de éstas le sugiere representar un nuevo personaje; un habitante diferente de la ciudad, hecho que le plantea a los espectadores la pregunta de cuántas personas puede un hombre ser, la idea de la máscara y el hombre que se escuda en otras vidas para evadir la propia, la interesante apuesta de la actuación como un oficio de liberación, entre otras inquietudes.

Cada una de dichas citas, es una breve puesta en escena; una pequeña historia dentro de otra. En ellas se resalta el papel acompañante de Céline (Édith Scob) quien representa a la conductora de la limosina en la que se transporta Óscar, así como: Eva y Jean (Kylie Minogue), Kay M. (Eva Méndez), entre otros. El filme permite diferentes rutas de interpretación entre las que se destaca: un homenaje al cine y el teatro, la metáfora del objetivo y la vida que persigue el hombre moderno, la ciudad ante la inclusión de la tecnología y la internet, la distopía de un futuro próximo, entre otras. Por otra parte, el desenlace se presenta como algo inesperado; logra el cierre necesario para generar una sensación de extrañeza en el espectador y permite entender la línea argumental propuesta por Carax.

Finalmente, vale la pena resaltar el film de Carax no sólo por sus reconocimientos a nivel internacional, como el título a mejor película de 2012 por la revista Cahiers du Cinema, sino como una valiosa experiencia en la que se le ofrece al espectador diferentes sentimientos e inquietudes , que antes de invadirlo con una suerte de artificios, le invita a presenciar diversos universos, que aunque en apariencia parezcan un ejercicio de la fantasía, pueden ser denuncias, metáforas y representaciones de situaciones más acertadas de la “realidad”.

Por: Jenny Bernal
Promotora de lectura y escritura
Biblioteca Pública El Tintal - Manuel Zapata Olivella

Holy Motors
Dirección y guión: Leos Carax
Duración: 115 minutos
Reparto: Denis Lavant, Edith Scob, Eva Mendes, Kylie Minogue, Élise L'Homeau, Jeanne Disson, Michel Piccoli, Leos Carax.
Países: Francia y Alemania
Año: 2012

Trailer: https://www.youtube.com/watch?v=DwuMdpMBqPE

Imagen tomada de: http://www.thereelbits.com/2012/07/25/new-australian-poster-for-holy-motors/