Ojo Clínico

El laberinto de la venganza

Antes de Micmacs: Amelie (2001); antes de Amelie: La ciudad de los niños perdidos (1995); y un poco más atrás Delicatessen (1991). Cada una de estas obras ha significado un paso hacia el afianzamiento de un estilo, un lenguaje visual y un manejo de la crítica a través de un muy particular humor por parte del director y guionista francés Jean-Pierre Jeunet.
 

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Filosofía de un chocolatero

Chocolate… Chocolate líquido, chocolate crocante, chocolate blanco, chocolate amargo, chocolate en pastillas, chocolate caliente, chocolate en bolitas… ¿Será posible, alguna vez, que dejemos de imaginarnos un mundo de chocolate? Lo dudo. Es por esto que cuando vi la película Charlie y la fábrica de chocolate supe que Willy Wonka era un personaje que siempre ha estado dentro de nosotros. Todos llevamos a ese Wonka apasionado por los dulces, pero por múltiples factores a veces lo olvidamos.

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El oscuro brillo de la liberación

Huir. Desaparecer. Abandonarse en una encrucijada… y seguir. No dejarse doblegar por la pena al borde del día, e intentar reconstruirse y encontrarse. Tal parece ser la apuesta de la protagonista de Jane Eyre: una joven que nos revela, en la intimidad que le permite la cámara, su más profunda búsqueda. Pero no empecemos por aquí.
 

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El miedo a la oscuridad

El castillo gótico ha bañado en sombras fúnebres, desde sus inicios, el ingenio cinematográfico. Clásicos como El Golem (1915) de Paul Weneger, Nosferatu (1922) de Friedrich Wilhelm Murnau, o El fantasma de la opera (1925) de Rupert Julian, así lo demuestran. La gangrena efervescente de la noche gótica aplaca el código de la razón y conmueve al público siempre ávido de sangre.
 

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Spleen e ideal: la nostalgia del hombre moderno

Paris es Paris, esta tautología es la única manera posible de definir la capital de Francia. La palabra misma define todo lo que es y puede llegar a ser, entre las calles y callejones se percibe toda una historia humana de triunfos y derrotas, de arte y fantasía; Paris mantiene vivo ese pasado, que en ocasiones pareciera no haberse ido del todo.

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