Café Literario Bibliófilos

Esperaba sucediera algo

Estaba parado sobre el andén, percibiendo los ruidos frenéticos de la avenida, donde veía transitar los carros veloces que pasaban como oleadas levantando polvo y papeles, mareándome. Sentí fatiga pensando qué hacer ahora. Miré hacia los cerros y me imaginé caminando ansioso entre el apretado bosque de niebla, asomándome a los abismos de los acantilados, pensando cómo la vida se me abría en otro abismo insondable sin saber qué hacer ni a dónde ir. Sentí que si caminaba desfallecería y me atacaría un vértigo. Me apoyé en un poste. La gente, que en ese momento pasaba de prisa, me miró y siguió presurosa a su jornada, a su diligencia, a su trabajo pensé.

Su voto: Nada Promedio: 3.4 (9 votos)

Mi gran debut

“No joda, estos rolos van a quedar fríos cuando me vean”, decía Kocho mirándose al espejo con su increíble pinta: pantalón blanco impecable y planchado con la línea central perfectamente marcada, camisa guayabera adornada con enormes flores de colores muy vistosos, zapatos y medias blancas, chaqueta de cuerina amarillo encendido y en el pecho una vistosa cadena de oro golfi con una medalla de la Virgen del Carmen. El pelo lo llevaba peinado hacia atrás, pero como lo tenía un poco largo y su economía no le había dado para un buen corte, se lo engominó con agua de panela como había escuchado que la gente hacía; le pareció una buena solución aunque él mismo pensó que se le había ido la mano en cantidad, pues de movilidad más bien cero. Como no tenía loción se aplicó un montón de “Menticol”, que para él era lo mismo.

Su voto: Nada Promedio: 4.2 (10 votos)
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